jueves, 2 de agosto de 2007

EL SIETE DE AGOSTO UNA GESTA EMANCIPADORA




LIBERTADOR DE CINCO NACIONES


La República de Colombia, celebra el siete de Agosto, una fecha mas de la gloriosa gesta emancipadora de la Batalla de Boyacá, al mando del Libertador Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, alcanzando este hecho memorable la independencia de la parte norte de Suramérica, precedido de triunfos militares determinantes para la libertad de cinco naciones, como lo fue la Batalla de Carabobo en Venezuela, la Batalla de Pichincha en Ecuador, la Batalla de Junín y Ayacucho en Perú y además en el Alto Perú o Bolivia.

Que fue lo que sucedió ese siete de Agosto de 1819, para convertirse en la fecha memorable, que permitió a Colombia la creación de nuestro propio Estado de Derecho y a la consolidación de la soberanía. Veamos en esa perspectiva histórica lo acontecido.

Las tropas realistas al mando del comandante general, coronel José María Barreiro, del jefe de Estado Mayor, coronel Sebastian Díaz y con la vanguardia comandada por el coronel Francisco Jiménez, pretendian llegar a la ciudad de Santa Fe de Bogotá capital del Virreinato, desde el Municipio de Motavita (Boyacá), cuya estratégia era unir sus fuerzas con las del Virrey Sámano y poder de esta manera hacerle frente al Libertador. El ejército español estaba compuesto por 2670 soldados, de los cuales 2300 pertenecían al arma de infantería, 350 al arma de caballería y 20 a artillería.

Entre tanto el General Bolivar, desde el cinco de Agosto había ocupado la ciudad de Tunja, para impedir el desplazamiento del ejército español, ordenando precisamente el día siete de Agosto, a las diez de la mañana, desde el Alto de San Lázaro, que las tropas realistas pasaran por el puente de Boyacá, que se encuentra sobre el riachuelo Teatinos y que une los caminos del Municipio de Samacá, por donde se desplazaban los españoles desde Motavita y el camino real que era por donde se dirigía el Ejército Patriota.

El ejército del General Bolivar estaba constituido por 2850 combatientes, de los cuales el general Francisco de Paula Santander, comandaba la vanguardia patriota y la retaguardia el general José Antonio Anzoátegui, el Jefe de Estado Mayor era el general Carlos Soublette. Este ejército de hombres valerosos y con sentimientos de libertad, lo conformaban venezolanos, granadinos, la Legión Británica, indigenas, mulatos, mestizos, zambos, negros y campesinos boyacenses, todos de extremada pobreza, mal vestidos y poco alimentados.

A las dos de la tarde el general Santander con decisión y valor patrio se enfrenta con la vanguardia realista, haciendo retroceder a los hombres de Barreiro hasta el Puente de Boyacá. En los mismos momentos en que esto se sucedía, el ejército español en el campo de Boyacá, se enfrentaba a la retaguardia del ejército de Bolivar, en la planicie que conduce al Municipio de Samacá, encontrándose los realistas incomunicados, dado que por un lado estaba el riachuelo Teatinos y por el otro la vanguardia patriota.

Aparece en escena el coronel Juan José Rondón, quién recibió la orden de atacar por el centro, con sus valientes Lanceros de Llano Arriba, logrando que los españoles o realistas retrocedieran ante la arremetida de los hombres de Rondón. De otra parte el general Santander ordenó a los Guías de Casanare, al mando de José María Ruiz, pasar al otro lado del Teatinos, para enfrentar a la vanguardia española, comandada por el coronel Francisco Jiménez, los cuales fueron derrotados de manera contundente. Ante este hecho tan determinante, el general Santander decide lanzar sobre el Puente de Boyacá, a los batallones Cazadores y Primero de Línea, comandados por los Tenientes Coroneles Joaquín París y Antonio Obando, viéndose Barreiro en la necesidad de rehacer su infantería, pero era demasiado tarde, para lo cual no tuvo otra alternativa que rendirse.

Ese día maravilloso de la gesta emancipadora colombiana, siendo las cuatro de la tarde, finalizó la patriótica batalla, dejando por parte de los realistas 100 muertos, entre ellos el coronel Juan Tolrá y el comandante Salazar y 150 heridos. Del ejército del Libertador murieron 13 soldados, entre los cuales se encontraba el capellán Fray Ignacio Diaz y 53 heridos.

Hay un hecho verdaderamente admirable, que sucedió la noche del siete de Agosto y lo protagonizó el niño Pedro Pascasio Martinez, de solo 12 años de edad, quién capturó al coronel Barreiro, haciéndolo prisionero y no aceptando soborno alguno, actuando de una manera madura y principalmente con inmenso amor de patria. Este acto le mereció al niño Pascasio, recibir del propio Libertador el ascenso a Sargento y una gratificación de cien pesos.

El General Bolivar una vez finalizada la memorable contienda, dictó el decreto por medio del cual se creaba la “Orden de Boyacá”, para enaltecer a los batallones y escuadrones que hicieron parte de esta que fue la culminación de la campaña libertadora. El valor y arrojo del general Francisco de Paula Santander, le valieron para ser considerado "El Héroe de Boyacá".